[:en]Cacao industry could save Tabasco from the oil crisis[:es]La industria del cacao podría salvar a Tabasco de la crisis petrolera[:]

[:en]TABASCO — Dropping oil prices and the ensuing job losses in the Gulf state of Tabasco have resulted in a resurgence in the production of cacao.

With 2% of the worldwide cacao, or cocoa, production, Mexico falls well behind top producer Cote d’Ivoire and its 38% share. Still, the state of Tabasco leads Mexico’s national production.

The promise of better jobs in cities and on oil rigs and the onslaught of a plague doomed a once prosperous industry: from 80,000 hectares dedicated to cacao in the 1990s the area fell to just 60,000 by the early 2000s.

Photo: mexiconewsdaily.com


At its lowest, only 20,000 hectares remained in production; the rest fell into disuse or cacao was replaced by more popular crops like sugar cane and papaya.

But the efforts of farmers and industry leaders focused not only on exporting but on a nascent market for niche gourmet products have sent a lifeline to the local cacao plantations. Today, the state’s 40,000 hectares produce close to 18,000 tonnes of cocoa seeds.

Haciendas that had been turned into museums are once again becoming productive, reactivating the local economy and creating much-needed jobs in the state’s cacao corridor, which takes in the municipalities of Cunduacán, Comalcalco and Cárdenas.

Reactivated cacao estates and plantations also earn extra income by offering guided tours that explain to visitors the history of the plant and the different processes it undergoes before becoming chocolate.

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Source: mexiconewsdaily.com[:es]El cultivo de cacao ha traído un respiro a Tabasco, en medio de una crisis petrolera y desempleo, ahora vive un segundo “boom”, luego de que en la década de los 90 este estado del sureste Mexicano fue el principal productor, con cifras de hasta 80 mil hectáreas de siembra al año.

Históricamente la mayor producción de esta semilla se ha concentrado en tres municipios: Cunduacán, Comalcalco y Cárdenas, ubicados en la zona de la Chontalpa, un corredor de haciendas cacaoteras que pasaron a ser museos y atractivos turísticos. Sin embargo sus dueños han regresado la mirada al campo; no sólo ven la oportunidad en las exportaciones sino en la misma elaboración de productos gourmet, debido a que el gobierno les vendió esta idea con la creación del Festival del Chocolate en el 2010 y que este año celebró su séptima edición.

Luis Leyva de la Fuente, jornalero de Comalcalco, de 85 años años, cuenta a EL UNIVERSAL que antes se podía vivir de la siembra de esta semilla, que habían haciendas extensas, pero las promesas de una mejor vida trabajando en las compañías petroleras y la plaga llamada moniliacis acabo con ellas; las plantaciones fueron derribadas para dar paso al cultivo de la caña y papaya, hoy dice están arrepentidos.

“Pues lo dejaron de cultivar; el cacao empezó a tener enfermedades y la gente se empezó a desilusionar y lo peor es que en lugar de cultivar el cacao al machete como se hacía, le empezaron a meter mata monte (insecticida)”.

Parado frente a las plantaciones de la hacienda donde trabaja, don Luis afirma que sí hay un buen panorama para el cacao:

“El cacao tiene futuro lo que pasa es que lo cultiven, es el futuro de la nación o del estado. Vamos a suponer que este señor tiene 80 trabajadores, los mantiene del cacao; aquí todos los trabajadores que viven comen del cacao”.

De aquellas extensiones de cultivo sólo quedan matorrales, o los terrenos fueron ocupados para la construcción de ranchos y zonas habitacionales. Ya no se alcanzan a ver las matas de cacao desde la carretera, de algunas haciendas solo quedan casas abandonadas.

Vicente Gutiérrez Cacep, dueño de la Hacienda “Jesús María”, coincide con don Luis en que las nuevas generaciones no vieron en el campo un modo de vida, pues emigraron a la ciudad y dejaron que las plantaciones se perdieran.

“Se ha pulverizado la tierra, han ocurrido fenómenos, al principio vamos a remontarnos años atrás cuando la vida era más lenta, los productores de cacao se daban su tiempo para seleccionarlo. Pero de repente llaga una compañía que le decimos Pemex, y empieza a ofrecer empleos mejor remunerados con menos trabajo, entonces la ley del menos esfuerzo hace migrar a mucha gente hacia esas compañías”.

Y agrega: “Y ahí viene la primera generación, el papá se queda en casa y el hijo se va a trabajar a Petróleos Mexicanos, el hijo, quien busca mejor vida, llega a la ciudad y olvida al viejo”.

Lo que era una mina de oro se convirtió para 2002 en puro cascarón: la producción cayó de 80 mil a 60 mil hectáreas en una primera crisis hasta acabar en 20 mil. Sin embargo, las 22 uniones de productores que hay en Tabasco se negaron a desaparecer y buscaron apoyo del gobierno estatal y federal, logrando rescatar el sector; ahora tienen 40 mil hectáreas que produce cerca de 18 mil toneladas.

“Vamos a regresar a un nuevo auge, como un ave fénix, resurgir de entre las cenizas porque estábamos desmotivados en el cultivo, en la lona”, refiere el Presidente de la Unión Nacional de Productores de Cacao, Esteban Elías Avalos. Reconoce que con el paso del tiempo, las nuevas generaciones se han olvidado de cultivar el suelo, por eso es importante la motivación.

Alternativa de desarrollo

El cultivo de esta planta se ha convertido en una alternativa ante la caída de los precios del petróleo y la pérdida de empleos, pues no sólo su comercialización es una opción, sino que aprovechan las fincas para realizar rutas turísticas en las que explican a los visitantes el proceso e historia de la planta, que se utilizó como moneda de cambio y como alimento en la época de los olmecas y que con el paso del tiempo fue exportado a Europa. En la actualidad, el mayor productor es Costa de Marfil, con 38 % de la producción mundial, México sólo alcanza 2%, y Tabasco es el principal estado productor.

Las autoridades insisten en que se debe despetrolizar la economía del estado y fortalecer la agroindustria, por lo que el 26 de agosto de 2013, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesca (Sedafop), Pedro Jiménez León —a inicio de la administración de Arturo Núñez— solicitó la Declaración General de Protección de la Denominación de Origen “Cacao Grijalva”.

Para lograrlo se aportó información de la cual destacan los documentos Caracterización de las Variedades de Cacao en Tabasco, elaborado por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias.

Fuente: (INIFAP)[:]

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