[:en]Study says sleep disorders affect sixty million Mexicans [:es]Según un estudio 60 millones de mexicanos sufren de desórdenes relacionados con el sueño[:]

[:en]40 years ago, the only known diseases related to sleep were the excess of sleep (hypersomnia) or lack of sleep (insomnia). Now, the global classification lists more than 80 sleep disorders.

Those who practice sleep medicine are professionals who have covered certain specialities that allow them to be certified by scientific associations of international level. In Mexico, the number of “sleep experts” (somnologists) is less than 200, ten of them with international certification granted by the European Sleep Research Society.

However, in our country, sleep medicine is practically unknown, even among the medical community itself. “The health sector in Mexico, has not been given the due importance to sleeping sicknesses,” says Javier Velázquez Moctezuma, director the Clinic of Sleep Disorders of the Metropolitan Autonomous University, Iztapalapa Campus in Mexico City, who is a specialist in the topic.

“The last National Health Survey includes for the first time data on sleep disorders, which allows us to point out three factors: the restricted sleep population, which sleeps less than seven hours a day, represents about 20 million Mexicans; those who are at risk for respiratory disease due to overweight, are around 24 million, and Mexicans who suffer from insomnia or another disorder are close to 15 million. So, half of the adult population in the country is at risk of serious diseases due to sleep disturbances,” says the professor who holds a masters degree in psychobiology.

Velázquez Moctezuma, who is also a doctor in biology of reproduction, adds that a well-known disorder is insomnia, which has several subtypes. “Those who suffer from insomnia, regularly go to the psychologist, the psychiatrist or the general practitioner and not to a sleep medicine professional expert. With great ease they prescribe drugs that often cause addiction, when that is obviously not the first option to treat these type of problems, ignoring the fact that these patients should seek psychotherapeutic help in the first place” he stresses.


Snoring is not good

Another frequent problem has to do with respiratory disorders, such as apnea linked to snoring. There has been a belief that whoever snores sleeps well, but experts say this is totally false.

Snoring is the noise that originates when the upper airway is closing. This can progress to apnea, which literally means to stop breathing, and this condition causes a drop in blood oxygen levels and therefore the individual wakes up frequently, making his/her sleeping fragmented and insufficient.

According to the expert: “The chronic restriction of sleeping less than seven hours a day, facilitates other health conditions such as overweight, diabetes, metabolic syndrome, hypertension, cardiovascular diseases and even cancer.”

“Why do we suffer from sleep restriction? Because we choose to or because we have some sleeping sickness, for example, there are those who consider that sleeping is a waste of time and therefore decide to do something else instead of sleeping. Others work in unusual schedules, prolonged hours or inadequate rotating shifts and this damages their sleep and their health “, explained the rector of the UAM-I.

TBP Newsroom with information from The Yucatan Times[:es]Hasta hace unos 40 años se reconocían como únicas enfermedades relacionadas con el sueño al exceso (hipersomnia) o la falta del mismo (insomnio). Hasta ahora la clasificación mundial cataloga a más 80 trastornos del sueño.

Quienes ejercen la medicina del sueño son profesionales que han cubierto ciertas especialidades que les permiten ser certificados por entidades científicas de nivel internacional. En México, el número de “sueñólogos” (somnologists, en inglés) es de menos de 200, diez de ellos con certificación internacional otorgada por la European Sleep Research Society y de esos, tres trabajan en la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (UAM-I), informa la Agencia ID.

Sin embargo, en nuestro país la medicina del sueño es muy poco conocida, incluso entre la misma comunidad médica. “Aun dentro del campo de la salud en México no se ha dado la importancia debida a las enfermedades del sueño”, lamenta Javier Velázquez Moctezuma, director de la Clínica especializada en el tema de la UAM-I.

“La última Encuesta Nacional de Salud incluye por primera vez datos sobre alteraciones del sueño, de manera que podemos desatacar tres elementos: la población restringida de sueño, que duerme menos de siete horas al día, representa cerca de 20 millones de mexicanos; quienes están en riesgo de enfermedad respiratoria por efecto del sobrepeso son cerca de 24 millones, y los mexicanos que padecen insomnio u otro trastorno son cerca de 15 millones. Entonces, si sumamos resulta que la mitad de la población adulta en el país está en riesgo de enfermedades graves por efecto de alteraciones del sueño”, puntualiza el maestro en psicobiología.

El también doctor en biología de la reproducción agrega que un trastorno muy conocido es el insomnio, mismo que tiene varios subtipos. “Regularmente quienes lo padecen acuden al psicólogo, al psiquiatra o al médico general y no a un profesional de la medicina del sueño. Con gran facilidad recetan fármacos que muchas veces causan adicción, cuando esa no es la primera opción para tratar este tipo de problemas, ignorando que la atención psicoterapéutica es la primera indicación”, recalca.

Roncar no es bueno

Otro problema frecuente tiene que ver con los trastornos respiratorios, como la apnea ligada al ronquido. Ha existido la creencia de que quien ronca duerme bien y ahora sabemos que no es así. El ronquido es el ruido que se origina porque la vía aérea superior se está cerrando. Esto puede progresar hasta llegar a la apnea, que es cuando se deja de respirar, lo que origina una baja en los niveles de oxígeno en sangre y por ello el individuo se despierta frecuentemente, convirtiendo su sueño en fragmentado e insuficiente.

“La restricción de sueño es dormir crónicamente menos de siete horas al día, y ello facilita la aparición de sobrepeso, diabetes, síndrome metabólico, hipertensión, enfermedades cardiovasculares e incluso cáncer”.

“¿Por qué padecemos restricción de sueño? Porque nosotros lo decidimos o porque tenemos alguna enfermedad del sueño, por ejemplo, hay quien considera que el sueño es perder el tiempo y por tanto deciden hacer algo en lugar de dormir. Otros trabajan en horarios con jornadas prolongadas o turnos rotatorios inadecuados y ello perjudica su sueño y su salud”, detalla quien fuera rector de la UAM-I.

TBP Newsroom with information from The Yucatan Times[:]

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