[:en]England’s prince Harry’s future in-law leads quiet ex-pat life in Baja California[:es]El futuro suegro del príncipe Harry de Inglaterra lleva una vida tranquila en Baja California[:]

[:en]The man has been spotted at the sprawling Pabellón Rosarito shopping mall, with a woman at Peter Piper Pizza.

Elsewhere along the coastal strip that spans Tijuana and Rosarito Beach, Thomas Markle has patronized a taco shop, purchased beer, ordered a take-out sandwich at a local café.

Nothing remarkable for an American retiree leading a quiet life south of the border.

But these days, no detail of Markle’s life is too small for the paparazzi who come knocking on the door of his house overlooking the Pacific Ocean and follow his tracks to nearby businesses. Hard as he has tried, Markle cannot escape the limelight: His daughter, the former actress Meghan Markle, is preparing to marry into the British royal family on May 19.

The British press depict Prince Harry’s future father-in-law as a shy and reclusive man, and there’s a question of whether he will walk her down the aisle of St. George’s Chapel at Windsor Castle, or deliver a father-of-the bride speech.

He has not been giving interviews: “No comment kids, thank you,” Markle told staff from the London tabloid, The Sun, when they trailed him to a convenience store near his Baja California residence, and reported his purchase of three packs of cigarettes.

Markle’s life in Baja California is worlds away from Buckingham Palace, and the less formal lifestyle here seems better suited to the 73-year-old former soap opera lighting director. He makes his home in a quiet gated community overlooking the Pacific Ocean, one of a string of ex-pat enclaves that line the toll road from Tijuana to Ensenada.

Click here for full article by Sandra Dibble on San Diego Union Tribune[:es]El futuro suegro del Príncipe Harry de Inglaterra es visto constantemente en el centro comercial Pabellón Rosarito, también se le ha visto con una mujer en el restaurante de comida rápida Peter Piper Pizza.

En otra parte de la franja costera que abarca Tijuana y Rosarito Beach, Thomas Markle ha frecuentado una taquería, ha comprado cerveza en una tienda de conveniencia y ha pedido un sándwich para llevar en un café local.

Nada extraordinario para un jubilado estadounidense que lleva una vida tranquila al sur de la frontera en Baja California.

Pero en estos días, ningún detalle de la vida de Markle escapa a los paparazzi que llaman a la puerta de su casa con vista al Océano Pacífico y siguen sus huellas a negocios cercanos. Markle no puede escapar a ser el centro de atención; ya que su hija la ex actriz Meghan Markle, se está preparando para casarse con un miembro de la familia real británica el 19 de mayo.

La prensa inglesa representa al futuro suegro del príncipe Harry como un hombre tímido y solitario, y se preguntan si conducirá a su hija por el pasillo de la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor, el día de la boda.

Él no ha estado dando entrevistas: “No hay comentarios, gracias”, dijo Markle al personal del tabloide londinense, The Sun, cuando lo seguían a una tienda de conveniencia cerca de su residencia en Baja California, y los diarios tuvieron que conformarse con informar que el hombre había comprado tres paquetes de cigarrillos. .

La vida de Markle en Baja California está muy lejos del Palacio de Buckingham, y el estilo de vida menos formal parece más adecuado para el ex director de iluminación de programas de televisión de 73 años. Él tiene su hogar en una tranquila comunidad privada con vista al Océano Pacífico, una de tantas calles privadas en donde los ex-pats compran residencias localizadas a lo largo de la carretera de paga que va de Tijuana a Ensenada.

Clic aquí para leer el artículo completo de Sandra Dibble en el San Diego Union Tribune (English)[:]

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