[:en]Cannabis will be used in Mexico and Switzerland to treat depression and diabetes[:es]Cannabis será usada en México y Suiza para tratar depresión y diabetes[:]

[:en]According to experts, a substance called beta-caryophyllene can be extracted from Cannabis and some condiments such as cloves, a dose of which could have positive effects in the treatment of type 1 diabetes without the use of additional pharmaceutical drugs, potentially representing a more affordable treatment for patients.

Researchers and students of the Exact Sciences and Engineering (CUCEI) and Health Sciences (CUCS) centers at the University of Guadalajara (UdeG), of the Center for Biomedical Research of the West, under the Mexican Institute of Social Security (IMSS), and The University of Bern, in Switzerland, have evaluated the molecule and concluded that it is not addictive.

In a statement, the UdeG reported that their scientific work is being developed through the project “Effects of beta-caryophyllene on the nociception in glucose metabolism and behavior induced by diabetes.”

The purpose of the study is to evaluate the substance’s effects on glucose metabolism, neuropathic pain, and depression.

As part of the work, diabetes was induced in rodents by means of a molecule known as streptozotocin, characterized by the autoimmune destruction of beta cells of the pancreas, which decreases both insuline and blood sugar levels, causing diabetes.

Later on, they analyzed three groups of experimental rodents: One served as reference while the other two were induced with diabetes; a rodent from the latter group was given beta-caryophyllene.

Once the mollecule was applied, the specimen’s glucose concentration in blood was reduced 70%, according to Dalia Samanta Aguilar Ávila, a PhD student at the Sciences in Biotechnological Processes Institute of CUCEI.

It was possible to regulate and diminish levels of neuropathic pain (process of inflammation in the nerve fibers that exacerbates the perception of painful sensations). This condition afflicts two out of every three people with diabetes.

“We could observe that the mice treated with beta-caryophyllene, within a 45-day period of receiving 10 milligrams per kilogram of this substance, had reversed the neuropathic pain,” Aguilar Ávila described in the statement.

She explained that depression could also controlled, whether it was induced through the use of medication or of natural causes.

One of the advantages of this substance is that the patient will not have to take several medications to treat these diseases, said the researcher from the Department of Pharmacobiology of CUCEI, Juan Manuel Viveros Paredes, who is an advisor to the project.

He added that, subject to clinical studies in humans, “with only one molecule and, therefore, a single intake, all of these processes could potentially be controlled in certain patients.”

The research group will continue to conduct studies, in addition to clinical work, for human testing.

“We still need to make arrangements with some institutions for its distribution; we need to protect the information that we are generating, and soon, we will seek to contact some clinics and patients to do clinical trials,” concluded Viveros Paredes.

Source: El Universal[:es]Según los expertos, una sustancia llamada beta-cariofileno se puede extraer de Cannabis y algunos condimentos como el clavo de olor, una dosis de los cuales podría tener efectos positivos en el tratamiento de la diabetes tipo 1 sin el uso de fármacos adicionales, lo que podría representar un tratamiento para pacientes

Investigadores y estudiantes de los Centros de Ciencias Exactas e Ingeniería (CUCEI) y Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), del Centro de Investigación Biomédica del Oeste, dependiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y La Universidad de Berna, en Suiza, evaluaron la molécula y concluyó que no es adictiva.

En un comunicado, la UdeG informó que su trabajo científico se está desarrollando a través del proyecto “Efectos del beta-cariofileno sobre la nocicepción en el metabolismo de la glucosa y el comportamiento inducido por la diabetes”.

El objetivo del estudio es evaluar los efectos de la sustancia sobre el metabolismo de la glucosa, el dolor neuropático y la depresión.

Como parte del trabajo, la diabetes se indujo en roedores por medio de una molécula conocida como estreptozotocina, caracterizada por la destrucción autoinmune de las células beta del páncreas, que disminuye los niveles de insulina y azúcar en la sangre, causando diabetes.

Más tarde, analizaron tres grupos de roedores experimentales: uno sirvió de referencia mientras que los otros dos fueron inducidos con diabetes; un roedor del último grupo recibió beta-cariofileno.

Una vez que se aplicó la molécula, la concentración de glucosa en sangre de la muestra se redujo en un 70%, según Dalia Samanta Aguilar Ávila, estudiante de doctorado en el Instituto de Ciencias en Procesos Biotecnológicos del CUCEI.

Fue posible regular y disminuir los niveles de dolor neuropático (proceso de inflamación en las fibras nerviosas que exacerba la percepción de sensaciones dolorosas). Esta condición afecta a dos de cada tres personas con diabetes.

“Podríamos observar que los ratones tratados con beta-cariofileno, en un período de 45 días de recibir 10 miligramos por kilogramo de esta sustancia, habían revertido el dolor neuropático”, describió Aguilar Ávila en el comunicado.

Explicó que la depresión también podía controlarse, ya fuera inducida por el uso de medicamentos o por causas naturales.

Una de las ventajas de esta sustancia es que el paciente no tendrá que tomar varios medicamentos para tratar estas enfermedades, dijo el investigador del Departamento de Farmacobiología del CUCEI, Juan Manuel Viveros Paredes, quien es asesor del proyecto.

Agregó que, sujeto a estudios clínicos en humanos, “con una sola molécula y, por lo tanto, con una sola ingesta, todos estos procesos podrían controlarse en ciertos pacientes”.

El grupo de investigación continuará realizando estudios, además del trabajo clínico, para pruebas en humanos.

“Todavía tenemos que hacer arreglos con algunas instituciones para su distribución, tenemos que proteger la información que estamos generando, y pronto, buscaremos contactar a algunas clínicas y pacientes para que realicen ensayos clínicos”, concluyó Viveros Paredes.

Source: El Universal[:]

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