[:en]According to Mexican journalist, Peña Nieto chose first lady from a Televisa catalog[:es]Periodista mexicana dice que Peña Nieto eligió a la primera dama de un catálgo de Televisa[:]

[:en]Enrique Peña Nieto chose the woman who would be his wife and Mexico’s first lady from a Televisa catalog of  actresses. The chosen one was Angelica Rivera, who was a successful “telenovela” actress.

Other candidates were Galilea Montijo, who was too tall for Peña and had a questionable past: since she worked as a “table dancer” in Guadalajara. Singer, actress and recording artist Lucero refused to be part of the “casting.”

These details are narrated by the journalist Sanjuana Martínez in her column, in which she reiterates the version of the separation between the president and his wife. She even mentions that Peña and Rivera have not lived together for more than two years and that the contract between them was only a six-year agreement.

According to the researcher, who already published a book about the couple, the whole relationship was created by Televisa executives, including board of directors president, Emilio Azcárraga.

 

At first, Peña and Rivera were showcased in public events and luxurious restaurants and jet-set weddings, such as the one of Ninfa Salinas and Bernardo Sepúlveda, later in the wedding of telenovela stars Chantal Andere and Enrique Rivero Lake (couple that also caused controversy during the last ceremony of “El Grito”). And at the funeral of Doña María Antonieta Arellano, mother of actress Daniela Castro (the one who was recently arrested in the United States for shop lifting).

Then came the luxurious wedding, on November 27, 2010 at the Cathedral of Toluca, Estado de México.

Angelica Rivera had a period of acceptance. But her decline came very soon when her excesses became evident: her Óscar de la Renta dresses during events in the National Palace, shopping trips abroad for her and her daughters, as well as all the designer clothes that the family wore in different events. The drop that spilled the glass was: “The white house scandal” and the failed attempt to justify its acquisition and minimize the conflict of interest in the purchase of properties linked to government suppliers.

Journalist Sanjuana Martínez concludes her column with the following question:
“With how much money did Peña and his chosen actress started this farse 6 years ago and how much money do they have today?”

And she adds: “The perfect couple, should be investigated and processed. Their story of lies and simulation, is also a story of looting, theft of the treasury, excesses and corruption”.

TBP Newsroom with information from Yucatan.com.mx[:es]Sacada de un catálogo de actrices de Televisa. Así escogió Enrique Peña Nieto a la que sería su esposa en su carrera a Los Pinos. La elegida fue Angélica Rivera, quien “venía de una telenovela exitosa”.

Atrás quedó Galilea Montijo, quien resultaba alta para el mexiquense y tenía un pasado cuestionable: fue bailarina de “table dance” en Guadalajara. Lucero no quiso entrarle. Incluso, dicen, hubo “cásting”.

Estos detalles los narra la periodista Sanjuana Martínez en su columna, en la que reitera la versión de la separación entre el presidente y su esposa. Incluso menciona que no viven juntos desde hace más de dos años y que el contrato entre ellos era de solo un sexenio.

Según la investigadora, quien ya publicó un libro sobre la pareja, toda la relación fue maquinada y en ello intervinieron directivos de Televisa, entre ellos Emilio Azcárraga.

Los presentaron y poco a poco se fueron mostrando en público. Primero en lujosas bodas: la de Ninfa Salinas y Bernardo Sepúlveda y después en la de Chantal Andere y Enrique Rivero Lake (esos mismos que causaron polémica durante la pasada ceremonia del Grito).

Después, en el funeral de doña María Antonieta Arellano, mamá de la actriz Daniela Castro (esa que recientemente detuvieron en Estados Unidos por robar ropa).

Después vino la lujosa boda, el 27 de noviembre de 2010 en la Catedral de Toluca.

Angélica Rivera tuvo un periodo de aceptación. Pero su declive llegó muy pronto cuando sus excesos se hicieron evidentes: su vestido Óscar de la Renta en Palacio Nacional, los viajes de compras al extranjero de ella y sus hijas, así como todas las prendas de diseñador que la familia portó en eventos diversos.La gota que derramó el vaso: “La casa blanca” y su fallido intento de justificar su adquisición y minimizar el conflicto de interés en la compra de sus propiedades vinculados a proveedores del Gobierno.La periodista concluye su escrito con la siguiente pregunta:
“¿Con cuánto dinero llegaron Peña y su actriz elegida en un casting y con cuánto dinero se van?”.

Y agrega líneas adelante: “La pareja perfecta, debería ser investigada y procesada. Su historia de mentiras y simulación, es también una historia de saqueo, de robo al erario, de excesos, de corrupción”.[:]

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