[:en]Central American migrants protest closure of Tijuana shelter[:es]Migrantes centroamericanos protestan por cierre de albergue en Tijuana[:]

[:en]TIJUANA, Mexico (Reuters) – Federal police took steps to close a migrant shelter in Mexico’s city of Tijuana on Friday, sparking protests from some of the dozens of U.S.-bound people who had been staying there after traveling in a caravan from Central America.

A migrant, part of a caravan of thousands from Central America trying to reach the United States, wraps a raincoat around himself to protect from rainfall at a temporary shelter in Tijuana, Mexico, December December 25, 2018. REUTERS/Mohammed Salem/File Photo

The arrival of several thousand migrants in recent months, many fleeing poverty and violence in Honduras, has challenged Mexico’s new president to make good on pledges to protect migrants in Mexico, just as the United States makes it increasingly hard for them to cross the border.

Andres Manuel Lopez Obrador, who began his presidency last month, has yet to detail how he will improve what he has described as deplorable conditions for people trekking thousands of miles across Mexico to the U.S. border.

Officials in mid-December said that, of the nearly 6,000 migrants who had arrived in Tijuana in recent caravans, about half were at a large shelter in a former concert venue and another several hundred had dispersed to other shelters in the city, such as the one being closed. About 1,000 had crossed into the United States, while another 1,000 returned to their home countries.

Tijuana officials cited sanitary reasons for closing the shelter, a two-story warehouse in a zone known for crime and prostitution near the border.

The industrial site was overcrowded, poorly lit and lacked proper facilities for food preparation, said Isain Venegas, a supervisor in Mexico’s public health system. Common illnesses had been treated, he added.

Officials told migrants that they could move to the bigger shelter, run by the federal government, about 7 miles (11 km) from the border.

Many migrants protested, saying they did not expect other sites to be any better.

“Not one of the shelters in Tijuana has the conditions for them to keep us in … the authorities are tricking us,” said Honduran migrant Reinerio Laine.

By mid-afternoon, several dozen migrants had refused to leave and were joined by U.S. activists, as federal and local police in riot gear took formation at the entrance.

Others packed belongings and set off on foot to nearby shelters, while several dozen waited for a bus that would bring them to the larger, government-run facility.

“We had hoped that now with President Lopez Obrador he could see the conditions we’re in. They said he was going to help, but they’ve treated us worse than animals,” said Maria Claros, 28, from Honduras.

“We don’t have anywhere to wash or do our business. I bathe with cold water when I have 20 pesos to pay for it,” she added.

For decades, Tijuana, a notoriously crime-ridden border city, has attracted migrants headed north. When Central Americans began arriving in large numbers in November, officials provided lodging at a sports center, but closed it after rains flooded the venue.

Last month, two boys from Honduras were killed outside a shelter for migrant youths.

Source: https://www.reuters.com/[:es]TIJUANA, México (Reuters) – La policía mexicana tomó medidas para cerrar el viernes un refugio para migrantes en la fronteriza ciudad de Tijuana, provocando protestas de algunos centroamericanos de permanecían ahí después de viajar en una caravana que busca llegar a Estados Unidos.

La policía federal mexicana niega el acceso a un albergue temporal a migrantes, parte de una caravana de miles de centroamericanos que intentan llegar a Estados Unidos, en Tijuana, México. 4 de enero, 2019. REUTERS/Mohammed Salem

El arribo al país de miles de centroamericanos en los últimos meses, muchos huyendo de la pobreza y la violencia en Honduras, supone un reto a las promesas del nuevo presidente México, Andrés Manuel López Obrador, de proteger a los migrantes.

A mediados de diciembre autoridades locales dijeron que, de los casi 6,000 migrantes que habían llegado en la caravana a Tijuana, aproximadamente la mitad del grupo estaba en un refugio en un antiguo salón de conciertos y otros varios cientos se habían dispersado a otros albergues en la ciudad.

Alrededor de 1,000 habían cruzado a Estados Unidos, mientras que otra cifra similar regresó a sus países de origen.

Autoridades de Tijuana mencionaron razones sanitarias para cerrar el refugio, ubicado en un almacén de dos pisos en una zona conocida por el crimen y la prostitución cerca de la frontera con Estados Unidos.

El sitio estaba abarrotado, mal iluminado y carecía de instalaciones adecuadas para la preparación de alimentos, dijo Isaín Venegas, supervisor del sistema de salud pública de México. Las enfermedades comunes habían sido tratadas, agregó.

Los funcionarios dijeron a los migrantes que podían mudarse a un albergue más grande, administrado por el gobierno federal, a unos 11 kilómetros de la frontera. Sin embargo, muchos de ellos se oponen a la medida.

“Es injusto que nos desalojen de aquí, nunca recibimos una notificación de que iban a venir a llevarnos a la fuerza. Las autoridades nos engañaron”, dijo el migrante hondureño Reinerio Laine.

A media tarde, varias decenas de migrantes se habían negado a irse y se les habían unido activistas estadounidenses, luego de que la policía con equipo antidisturbios se formó en la entrada.

Otros empacaron sus pertenencias y se dirigieron a pie a refugios cercanos, mientras que varias decenas esperaron un autobús que los llevaría a las instalaciones más grandes administradas por el gobierno.

“Nosotros quisiéramos que ahora que viene el presidente López Obrador vea en qué condiciones estamos, nos dijeron que nos iban a ayudar, pero nos han tratado peor que a los animales”, dijo María Claros, una hondureña de 28 años.

Durante décadas, Tijuana ha atraído a migrantes que se dirigen hacia el norte. Cuando los centroamericanos comenzaron a llegar en gran número en noviembre, fueron alojados en un albergue en un centro deportivo, pero fue cerrado después de que las lluvias inundaron el lugar.

El mes pasado, dos jóvenes hondureños fueron asesinados fuera de un refugio para migrantes.

Fuente: https://www.reuters.com/[:]

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